En el municipio de Cuilápam de Guerrero, Oaxaca, conocido por su templo dominico del siglo XVI y por ser el lugar donde fue fusilado el general Vicente Guerrero en 1831, se registró el hallazgo de siete perros sin vida, aparentemente víctimas de envenenamiento intencional por parte de un vecino. Este delito, recurrente en la localidad, suele quedar impune, según denuncian los habitantes.
Denuncia anónima en redes sociales
La denuncia anónima se difundió a través de redes sociales y grupos de WhatsApp, acompañada de fotografías del retiro de los cuerpos por parte de elementos de la Policía Municipal de Cuilápam. Los agentes habrían levantado un acta por el hecho, pero se desconoce si fue turnada a la autoridad competente.
“El lunes 22 de junio, un vecino envenenó a siete perros que vivían en la calle; todos murieron. Fue la Policía, levantó un acta y quedó de llamar a los involucrados, pero a 24 horas del crimen, nada”, consignó el mensaje anónimo.
Cuestionamientos a la presidenta municipal
El mensaje también cuestionó a la presidenta municipal de Cuilápam, Mayra Silva Fernández, del partido Morena, por la pasividad y el desdén ante estos actos de crueldad animal que cobran la vida de seres sintientes. Los vecinos exigen acciones concretas para prevenir y sancionar estos delitos.
Antecedentes de envenenamientos masivos
No es la primera vez que ocurre un envenenamiento masivo de perros en Cuilápam. A inicios de 2026, 15 animales murieron por la misma causa; sus cuerpos aparecieron esparcidos en la calle La Cieneguita, algunos agonizando durante horas. La recurrencia de estos hechos evidencia la falta de medidas efectivas para proteger a los animales en situación de calle.
El maltrato animal es un delito en Oaxaca, pero la impunidad prevalece, según denuncian organizaciones protectoras de animales. En Cuilápam, los vecinos exigen justicia y la implementación de políticas públicas que prevengan estos crímenes y castiguen a los responsables.



