La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, encabezó este martes un operativo en Chilapa, Guerrero, para restablecer el orden tras una escalada de violencia atribuida a la disputa entre los grupos criminales Los Ardillos y Los Tlacos. Acompañada de efectivos del Ejército y la Guardia Nacional, la funcionaria supervisó la remoción de bloqueos, la atención a desplazados y la evacuación de heridos.
El despliegue incluyó 690 elementos del Ejército Mexicano con 80 vehículos, 400 integrantes de la Guardia Nacional en 50 unidades, 200 policías estatales con 34 patrullas, cinco helicópteros, ambulancias y personal médico. Además, se instaló un Centro de Mando en Chilpancingo, encabezado por la gobernadora Evelyn Salgado y la secretaria Rodríguez.
En las comunidades de Alcozacán y Coatzingo, las autoridades atendieron a familias desplazadas por las agresiones. De acuerdo con el reporte oficial, 120 pobladores solicitaron permanecer en sus comunidades, por lo que recibieron colchonetas, cobertores, generadores eléctricos e insumos básicos, además de atención médica y seguridad. Seis personas lesionadas fueron trasladadas a hospitales del IMSS-Bienestar.
Las fuerzas de seguridad liberaron la carretera estatal Chilapa de Álvarez–José Joaquín de Herrera y caminos secundarios que permanecieron bloqueados durante varios días. La intervención ocurre después de que pobladores indígenas difundieran videos en redes sociales denunciando ataques con armas de alto calibre, drones, quema de viviendas y desplazamiento en comunidades como Cula, Cauca y Chicotal.
En los videos, algunos pobladores pidieron ayuda al Gobierno de Estados Unidos. “Donald Trump, ayúdanos, mándanos helicópteros para que nos salven”, dijo una mujer con el rostro cubierto, mientras que otra persona agregó: “Estamos escondidos en una casa, que nos ayuden, por favor, tenemos miedo”. Las autoridades federales señalaron que la crisis deriva de la disputa entre Los Ardillos y Los Tlacos, organizaciones criminales con presencia histórica en Guerrero.



