La práctica regular de ejercicio físico se ha consolidado como uno de los hábitos más importantes para mejorar la salud y el bienestar. Sin embargo, más ejercicio también conlleva un mayor riesgo de lesiones. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la actividad física ayuda a prevenir y controlar enfermedades no transmisibles como las cardiovasculopatías y la diabetes, además de contribuir a reducir síntomas de depresión y ansiedad, favoreciendo la salud cerebral. No obstante, el aumento en la intensidad de entrenamiento y la falta de recuperación adecuada pueden derivar en dolores musculares y articulares, particularmente entre quienes realizan actividad física constante.
Datos de actividad física en México
A nivel mundial y nacional, los hombres mantienen mayores niveles de actividad física en comparación con las mujeres. En México, de acuerdo con datos del INEGI, el 46.7% de los hombres practica deporte o ejercicio en su tiempo libre. Este porcentaje refleja una tendencia positiva hacia un estilo de vida activo, pero también expone a una parte significativa de la población a posibles molestias musculoesqueléticas.
Molestias más comunes entre deportistas
“Entre las molestias más comunes destacan el dolor lumbar, molestias en hombros y rodillas, así como contracturas musculares por sobrecarga, mala técnica, movimientos repetitivos o falta de descanso. Aunque muchas de estas molestias pueden ser temporales, ignorarlas puede causar lesiones que afecten la movilidad y el rendimiento físico”, mencionó la Dra. Cynthia Vega, vocera oficial de PiSA Farmacéutica.
El dolor muscular posterior al ejercicio puede presentarse especialmente cuando se incrementa la intensidad de entrenamiento o se realizan ejercicios a los que el cuerpo no está acostumbrado. No obstante, el dolor persistente, la inflamación o la limitación de movimiento que pueden llegar a presentarse deben ser valorados por profesionales de la salud.
Prevención y recomendaciones
“La mayoría de los dolores musculares asociados al ejercicio pueden prevenirse cuando existe una adecuada preparación física y recuperación. Muchas veces las personas normalizan el dolor o continúan entrenando aun cuando el cuerpo ya presenta señales de sobrecarga”, señaló la Dra. Vega.
Para reducir el riesgo de molestias musculares y favorecer una recuperación adecuada, es recomendable:
- Mantener una técnica correcta durante el entrenamiento.
- Realizar calentamiento previo.
- Respetar los tiempos de descanso.
- Mantener una adecuada hidratación.
Asimismo, existen alternativas terapéuticas y tratamientos de apoyo que pueden contribuir al alivio del dolor muscular y la inflamación, siempre bajo orientación médica y acompañados de hábitos de recuperación adecuados.
Impacto del dolor lumbar según la OMS
Según la OMS, el dolor lumbar es el principal factor que contribuye a la carga general de trastornos musculoesqueléticos. Esto subraya la importancia de adoptar medidas preventivas, especialmente entre la población masculina que presenta mayores niveles de actividad física.
Si bien el ejercicio físico aporta múltiples beneficios para la salud, es importante acompañarlo con hábitos de recuperación adecuados, atención oportuna de las molestias y una práctica responsable que permita mantener el bienestar físico a largo plazo.



