El operativo de desembarco del crucero MV Hondius, donde se detectó un brote de hantavirus, ha finalizado con la llegada de los últimos 28 evacuados a Países Bajos este lunes. En dos aviones procedentes de Tenerife viajaban seis pasajeros, 20 tripulantes y dos médicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). El primer avión transportó a 22 personas, en su mayoría tripulantes; el segundo llevó a seis ex pasajeros: cuatro australianos, un neozelandés y un británico residente en Australia.
Durante la última evacuación, el crucero permaneció atracado en el puerto tinerfeño de Granadilla de Abona por razones meteorológicas, para garantizar la seguridad. La ministra de Sanidad española, Mónica García, indicó que tras la salida de todos los pasajeros comenzaron las labores de desinfección del puerto, mientras que el buque será desinfectado a su llegada a Países Bajos.
El ministro de Salud de Australia, Mark Butler, calificó la repatriación de los seis pasajeros australianos como una “operación compleja”. Los viajeros, en buen estado de salud, permanecerán en Países Bajos un máximo de 48 horas antes de ser trasladados a un centro de cuarentena en Australia. Fueron recibidos por el embajador australiano, manteniendo la distancia de seguridad.
El operativo de Protección Civil concluyó en la madrugada del martes con la desinfección de las áreas recorridas por los evacuados. El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, confirmó que esta acción representa la última fase del protocolo sanitario. Ahora, el seguimiento y cuidado de las personas en cuarentena queda bajo responsabilidad de las autoridades sanitarias.
El crucero MV Hondius partió de Tenerife el lunes por la tarde con destino a Rotterdam, Países Bajos, donde tiene prevista su llegada el domingo 17 de mayo. A bordo aún permanece tripulación y el cadáver del viajero alemán fallecido por hantavirus.



