El crucero neerlandés MV Hondius atracó este lunes en el puerto de Rotterdam, Países Bajos, para ser sometido a una limpieza y desinfección exhaustivas debido a un brote de hantavirus a bordo. La embarcación, de 107 metros de eslora y 17 metros de manga, arribó sin pasajeros y bajo la atención de la prensa internacional.
Tras el desembarco controlado de las 27 personas que permanecían a bordo —25 tripulantes y dos empleados del Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM)—, se iniciarán pruebas médicas y cuarentenas. Cuatro de ellos son neerlandeses y cumplirán la cuarentena en sus domicilios; los otros 23 son extranjeros: 17 filipinos, 4 ucranianos, un ruso y un polaco.
La operación de descontaminación se llevará a cabo en la zona de Europoort, con la colaboración del Servicio Municipal de Salud (GGD), el RIVM, la región de seguridad de Rotterdam y la compañía Oceanwide Expeditions. El acceso estará restringido a personal autorizado y el proceso podría durar al menos una semana.
El brote fue detectado durante un viaje que partió de Argentina el 1 de abril con destino a la Antártida y el Atlántico Sur. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado varios casos de hantavirus y tres fallecidos entre los pasajeros. Aunque la transmisión entre personas se considera de muy baja probabilidad, el período de incubación de hasta seis semanas ha llevado a establecer cuarentenas de 42 días para los afectados.



