Dolor al amamantar: causas comunes y cuándo buscar ayuda médica
Dolor al amamantar: causas y cuándo buscar ayuda

El dolor al amamantar es una de las consultas más frecuentes entre las madres lactantes. Aunque algunas molestias son normales durante los primeros días, es crucial distinguir entre las que forman parte del proceso y las que requieren atención médica. Identificar estas señales puede ayudar a cuidar la salud de la madre y del bebé.

Causas comunes del dolor al amamantar

De acuerdo con Kids Health, varias condiciones pueden provocar dolor en los senos durante la lactancia. Entre las más frecuentes se encuentran los conductos mamarios obstruidos, que generan dolor localizado y a veces un bulto bajo la piel. La mastitis, una inflamación del tejido mamario, se manifiesta con vetas rojas, sensibilidad, dolor y fiebre. El muguet o candidiasis oral en el bebé, según Medline Plus, es una infección por hongos que puede transmitirse a la madre, causando ardor, dolor y pezones agrietados. Las mujeres con pezones planos o invertidos también pueden experimentar dolor, especialmente al inicio, por dificultades en el agarre.

¿Cuándo es normal el dolor y cuándo no?

Durante los primeros días de lactancia, es posible sentir molestias mientras el bebé aprende a sujetarse correctamente. Un agarre adecuado incluye parte de la areola además del pezón. Sin embargo, según Kids Health, si el dolor es intenso, persiste durante las tomas o se mantiene por varios días, es recomendable consultar a un especialista en lactancia o al médico.

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Grietas en los pezones: causas y tratamiento

Las grietas en los pezones suelen deberse a un mal agarre del bebé. También pueden aparecer por afecciones cutáneas como el eccema. Cleveland Clinic señala que las grietas se presentan con irritación, enrojecimiento, dolor, costras, descamación y sensibilidad. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda colocar unas gotas de leche materna sobre las grietas para lubricar, mantener el pecho al aire libre para favorecer la cicatrización, evitar temporalmente amamantar con el pecho afectado bajo orientación médica, usar métodos alternativos como vaso o cuchara para alimentar al bebé, y retomar la lactancia una vez que las grietas hayan cicatrizado.

Prevención y atención especializada

Seguir técnicas recomendadas por especialistas en lactancia puede prevenir molestias y complicaciones. Ante dolor intenso, persistente o signos de infección, lo más recomendable es acudir a un profesional de la salud para una valoración adecuada.

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