En los últimos años, enfermedades que parecían controladas han comenzado a reaparecer en México debido a la disminución en la cobertura de vacunación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que millones de niños en el mundo no cuentan con esquemas completos tras la pandemia de COVID-19, lo que incrementa el riesgo de brotes.
Entre las enfermedades que han mostrado un repunte se encuentran el sarampión y la tosferina. El sarampión, altamente contagioso, requiere una cobertura de al menos 95% para evitar brotes, según la OMS. La tosferina, por su parte, afecta las vías respiratorias y es especialmente peligrosa en bebés, cuyo sistema inmunológico aún no está desarrollado.
Las causas de la baja vacunación son múltiples: desinformación sobre la seguridad de las vacunas, interrupción de servicios de salud durante la pandemia y barreras de acceso como distancia a centros de salud u horarios limitados. Un análisis en The Lancet señala que la vacunación infantil se ha estancado en la última década.
Los niños son los más vulnerables. La OMS reporta que más de 15 millones de menores en el mundo no reciben ninguna vacuna en su primer año de vida. Además, los adultos no vacunados pueden actuar como portadores y transmitir enfermedades a los pequeños.
Especialistas coinciden en que el repunte aún puede controlarse reforzando las estrategias de inmunización. La OMS destaca que las vacunas siguen siendo una herramienta eficaz para prevenir enfermedades y salvar vidas.



