La Unión Europea ha extendido el período de cuarentena para los repatriados del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ha dejado tres muertos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda una cuarentena de 42 días a partir del 10 de mayo, aunque cada país decide si es obligatoria y cómo se implementa.
Los ocho neerlandeses evacuados cumplen una cuarentena preventiva de seis semanas en sus domicilios, basada en la responsabilidad individual. Deben medirse la temperatura y pueden salir brevemente con mascarilla, sin supervisión. Otros ciudadanos, incluidos 38 filipinos, un guatemalteco y un ruso, siguen protocolos similares en hoteles y domicilios.
Doce empleados del hospital Radboudumc de Nimega, Países Bajos, están en cuarentena preventiva tras atender a un paciente infectado. En Estados Unidos, 17 pasajeros fueron trasladados al Centro Nacional de Cuarentena de la Universidad de Nebraska. Los 20 británicos, un alemán y un japonés están aislados en el hospital Arrowe Park, en Inglaterra, y luego pasarán a aislamiento domiciliario por 45 días.
Los 14 españoles del crucero permanecen en el hospital militar Gómez Ulla, en Madrid, en habitaciones individuales sin visitas, cumpliendo la cuarentena de 42 días. Uno de ellos ha dado positivo y está estable en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel. Francia endureció las reglas: todos los contactos deben cumplir cuarentena reforzada en hospital, incluyendo a los cinco del Hondius y 22 pasajeros de un vuelo compartido.
Alemania evacuó a cinco personas que dieron negativo, aunque una mujer con contacto estrecho con una víctima mortal fue puesta en cuarentena. La OMS considera que el riesgo global sigue siendo bajo, pero la situación podría cambiar.



