La instalación de 42 nuevos tomógrafos de última tecnología en 40 hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha permitido un aumento superior al 50% en la capacidad de diagnóstico por imagen, al pasar de 20 a 60 estudios diarios. Este es el caso del Hospital General de Zona (HGZ) No. 27 Tlatelolco, en la Ciudad de México, que con la puesta en marcha del equipo Revolution Apex Elite de General Electric, ahora atiende a 60 pacientes por día, según informó su director, José Luis Rodríguez Cruz, a Excélsior.
Objetivo: 11 mil tomografías al año
Rodríguez Cruz añadió que la unidad médica se ha propuesto cerrar el año con 11 mil tomografías realizadas. Para ello, el servicio de urgencias opera las 24 horas del día, mientras que los pacientes ambulatorios son atendidos durante el turno diurno. La programación para una tomografía no urgente se realiza en un plazo máximo de dos semanas.
“Con el tomógrafo previo se realizaban 20 estudios por día; con este tomógrafo pretendemos realizar hasta 60 tomografías por día. De hecho, desde su instalación ya hemos realizado 600 tomografías”, declaró Rodríguez Cruz. “Los estudios se van a hacer de una manera oportuna. El rezago va a disminuir porque la agenda está abierta y los pacientes van a poder tener un estudio y un tratamiento oportunos, lo cual nos ayuda a limitar secuelas y a restablecer la parte funcional de un paciente”, explicó.
Tecnología de vanguardia con inteligencia artificial
El tomógrafo Revolution Apex Elite de General Electric realiza 256 cortes por estudio mediante un software asistido por inteligencia artificial, generando imágenes de mayor precisión. La tomografía se completa en uno a dos minutos, lo que reduce la exposición a la radiación para los pacientes, permitiendo su uso en prácticamente todas las especialidades, incluida la pediatría, señaló Ivonne Garrido González, jefa del Servicio de Radiología e Imagen del HGZ No. 27 del IMSS.
“En el caso de los pacientes pediátricos, se intenta disminuir a lo mínimo que se pueda la radiación. El equipo es muy rápido, entonces los niños a veces se ponen inquietos y el nuevo equipo nos permite hacer el estudio mucho más rápido”, indicó Garrido González. “Los estudios tomográficos los ocupamos prácticamente en cualquier especialidad médica. Nuestros grupos principales son los pacientes pediátricos, oncológicos, neurológicos y geriátricos”, agregó.
Diagnóstico temprano: el caso de una paciente
Eira Jacqueline Ramírez López, de 30 años, ingresó al hospital con dolor abdominal y fue programada para una tomografía de alta gama para descartar una posible obstrucción biliar. Antes del estudio, comentó a Excélsior que los resultados determinarían si requiere cirugía o un tratamiento menos invasivo. “Tenía dolor en el abdomen y parece ser que podría tener el conducto biliar tapado. Entonces para eso me van a hacer esta tomografía para descartar. Si es negativo, solo sería tratamiento; y si es positivo, es cirugía”, explicó. “La tomografía me ayudará a tener más certeza en lo que tengo y poder regresar a casa porque es complicado estar lejos de mis hijos”, añadió.
La implementación de estos equipos de última tecnología representa un avance significativo en la capacidad de diagnóstico del IMSS, reduciendo los tiempos de espera y mejorando la precisión de los estudios, lo que se traduce en un tratamiento más oportuno para los pacientes.



