La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitió un fallo que obliga al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a actualizar algunas pensiones con base en la inflación anual. La medida aplica principalmente a pensionados bajo la Ley 73 que reciben montos superiores a la pensión mínima garantizada, cuyo incremento se calcula conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Para 2026, el ajuste inflacionario se estima en 3.69%, lo que se reflejará directamente en el pago mensual de los beneficiarios. Este criterio busca evitar la pérdida del poder adquisitivo de millones de jubilados y obliga al IMSS a aplicar la actualización de manera automática en los casos correspondientes.
El incremento no aplica a todos los pensionados por igual. Además, existen otros mecanismos como las asignaciones familiares y la ayuda asistencial, que pueden elevar el monto mensual entre 15% y más del 55% en casos específicos. Algunos reportes señalan que en situaciones particulares los aumentos pueden ser mayores, dependiendo de condiciones legales y familiares.
Para mayo de 2026, la pensión mínima garantizada bajo la Ley 73 del IMSS quedó definida en un monto que representa el ingreso mínimo que puede recibir un pensionado que cumpla con los requisitos. Este monto funciona como un “piso” económico, garantizando que ningún jubilado bajo este régimen reciba menos de ese ingreso.
Aunque algunas versiones apuntan a incrementos de hasta 70% en pensiones, estos casos no son generalizados. Los aumentos más altos suelen darse cuando se combinan varios factores, como condiciones legales y familiares del pensionado. En la mayoría de los casos, los ajustes son más moderados pero constantes, lo que permite mantener el poder adquisitivo a lo largo del tiempo.



