Cuando nace un bebé, cada detalle de su cuerpo despierta curiosidad y preocupación en los padres. Un pequeño cambio en la piel puede generar muchas preguntas, sobre todo si parece un moretón. Entre las marcas más comunes que aparecen desde el nacimiento se encuentra una mancha azulada o gris que suele verse en la espalda baja o en los glúteos.
A simple vista puede parecer un golpe. Sin embargo, en la mayoría de los casos se trata de una marca de nacimiento conocida como melanocitosis dérmica congénita, llamada popularmente mancha mongólica. Esta marca es plana y se caracteriza por su color azul grisáceo o azul oscuro, y puede observarse desde el nacimiento o durante las primeras semanas de vida.
De acuerdo con información médica de Medscape, esta pigmentación es una forma común de hiperpigmentación congénita que aparece con mayor frecuencia en la zona lumbosacra. Especialistas de la University of Utah Health explican que su aspecto se parece a un hematoma porque el pigmento se encuentra en la dermis, una capa profunda de la piel. Cuando la melanina se localiza en esa zona, la luz se dispersa de manera diferente y el color se percibe azul o gris desde la superficie.
Oxford Academic señala que estas manchas suelen tener bordes difusos y tamaño variable. Aunque la espalda baja y los glúteos son los sitios más comunes, también pueden aparecer en los hombros o en las extremidades. La revista Actas Dermo-Sifiliográficas explica que las melanocitosis dérmicas forman parte de un grupo de trastornos pigmentarios en los que los melanocitos permanecen en la dermis en lugar de migrar a la epidermis durante el desarrollo embrionario.
En la mayoría de los casos, la mancha mongólica es benigna y no requiere tratamiento. Diversos estudios dermatológicos indican que la mayoría de estas manchas desaparece antes de los 4 a 6 años de edad, aunque en algunos casos pueden permanecer durante más tiempo sin causar complicaciones. Los dermatólogos recomiendan que el pediatra registre su presencia desde el nacimiento en el expediente clínico del bebé para evitar confusiones en evaluaciones médicas posteriores.



