La hora en que se realiza ejercicio puede influir significativamente en los resultados, según investigaciones de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NIH). Aunque no existe un horario universal ideal, los estudios indican que los efectos del ejercicio varían según el momento del día, la duración y las características individuales.
Ventajas de entrenar por la noche
De acuerdo con el NIH, el ejercicio nocturno puede mejorar la calidad del sueño. Las personas que entrenan en la noche suelen experimentar menor somnolencia diurna y una mejor sensación de descanso. Además, tienden a conciliar el sueño más tarde y duermen en promedio 30 minutos más que quienes entrenan por la mañana.
Otro beneficio identificado es que los ejercicios de resistencia, enfocados en fuerza y masa muscular, muestran mejores resultados cuando se realizan en horario nocturno.
Entrenar por la mañana ayuda a bajar de peso
Un estudio del NIH sobre equilibrio energético encontró que adultos jóvenes con sobrepeso u obesidad lograron una mayor pérdida de peso al realizar ejercicio aeróbico por la mañana, en comparación con el mismo entrenamiento por la noche. Los participantes realizaron cuatro sesiones semanales con un gasto energético de 2,000 a 3,000 calorías, obteniendo mejores resultados en el grupo matutino.
Además, quienes hacen ejercicio temprano suelen acostarse antes y mantener horarios de sueño más estables.
Rendimiento físico según el horario
El horario también afecta el rendimiento deportivo. En el ciclismo, el NIH señala diferencias en la absorción de oxígeno y la frecuencia cardíaca entre el entrenamiento matutino y nocturno.
Conclusión: la mejor hora depende de los objetivos
La mañana podría favorecer la pérdida de peso y la creación de hábitos, mientras que la noche ofrece beneficios para el descanso y el desarrollo de fuerza muscular. La elección debe basarse en las metas personales.
Cómo prevenir lesiones al hacer ejercicio
Realizar actividad física constante aporta beneficios, pero ninguna rutina está libre de riesgos. Desde molestias musculares hasta esguinces o dolor de espalda, una lesión puede aparecer si el cuerpo no recibe la preparación adecuada. Planificar el entrenamiento, respetar los descansos y prestar atención a la técnica son medidas clave para reducir el riesgo de lesiones.



