En el contexto de la fiebre mundialista y el crecimiento de plataformas digitales de apuestas deportivas, especialistas advierten sobre el incremento del riesgo de conductas adictivas conocidas como ludopatía, especialmente entre jóvenes y usuarios con alta exposición a entornos digitales.
La ludopatía: cuando la apuesta deja de ser un juego
La doctora Ana Lilia Villafuerte Montiel, coordinadora de la Maestría en Psicología Clínica de la Universidad Iberoamericana (IBERO), explicó que las apuestas pueden parecer una actividad recreativa, pero pueden convertirse en un problema cuando dejan de ser un juego y pasan a ocupar el centro de la vida de una persona. "La ludopatía surge cuando la persona pierde el control sobre el impulso de apostar pese a las consecuencias negativas", señaló la especialista.
De acuerdo con la académica, el atractivo del juego está relacionado con la incertidumbre y la recompensa. En el cerebro, explicó, se libera dopamina —un neurotransmisor asociado al placer— cuando existe una ganancia, lo que refuerza la conducta y puede volverla repetitiva. "El problema aparece cuando esa sensación de recompensa se vuelve lo único que la persona busca experimentar", indicó.
Factores sociales y digitales que incrementan el riesgo
Villafuerte Montiel agregó que, en eventos deportivos como el Mundial de Futbol, las apuestas no solo tienen un componente económico, sino también social, ya que pueden generar reconocimiento, estatus y pertenencia dentro de determinados grupos. Sin embargo, advirtió que cuando la actividad se vuelve constante y dominante en la vida diaria, comienzan a aparecer señales de alerta, como la pérdida de interés en actividades familiares, laborales o sociales.
La especialista destacó que el crecimiento de plataformas digitales ha facilitado el acceso a las apuestas, ya que hoy es posible participar desde un teléfono celular en cualquier momento del día, lo que incrementa el riesgo de desarrollar conductas adictivas. Asimismo, señaló que la ludopatía comparte patrones con otras adicciones, como la búsqueda constante de recompensa, el aumento progresivo del riesgo y la aparición de rituales o creencias asociadas al juego.
Vulnerabilidad de los jóvenes y factores culturales
Villafuerte Montiel también expuso que las y los jóvenes pueden ser particularmente vulnerables, debido a que su desarrollo neurológico aún está en proceso, lo que dificulta la toma de decisiones y la evaluación de riesgos. Entre los factores de riesgo, mencionó además los elementos culturales y de género, ya que en algunos contextos sociales la competitividad y la toma de riesgos pueden ser socialmente reforzadas.
Respecto al impacto económico y emocional, explicó que las pérdidas suelen generar ansiedad y frustración, lo que puede llevar a las personas a apostar más en un intento por recuperar lo perdido, generando un círculo difícil de romper. "Cuando todo gira alrededor de las apuestas, ya estamos frente a una situación que deja de ser saludable", afirmó.
Recomendaciones para prevenir conductas de riesgo
Para prevenir conductas de riesgo durante el Mundial, recomendó establecer límites claros de gasto y destinar únicamente un presupuesto específico para entretenimiento. "El dinero para apostar debe ser únicamente para jugar. No puede ser dinero destinado a necesidades básicas. Si se pierde, ahí debe terminar la actividad", enfatizó.
Finalmente, la especialista recordó que las promociones y bonos ofrecidos por plataformas de apuestas forman parte de estrategias comerciales diseñadas para atraer usuarios. "La apuesta debe ser diversión, no una solución económica. Cuando una persona cree que el juego resolverá sus problemas financieros, ya está entrando en una zona de alto riesgo", concluyó.



