Orina espumosa: señales de alerta y alimentos para cuidar los riñones
Orina espumosa: señales de alerta y alimentos para cuidar los riñones

Las burbujas o espuma en la orina suelen generar inquietud. Los riñones, encargados de filtrar desechos y regular líquidos, envían señales cuando algo no va bien. Entender qué significa esta manifestación y cómo apoyar su cuidado desde la alimentación ayuda a tomar decisiones informadas.

No toda espuma es motivo de alarma. Existen causas comunes y benignas, pero también razones médicas que ameritan atención. Si la espuma es recurrente, conviene evaluar otros síntomas. Es recomendable consultar a un nefrólogo cuando se presenta uno o más de los siguientes puntos: presencia de proteínas en la orina, hipertensión o retención de líquidos. Un examen general de orina puede confirmar en minutos la presencia de proteínas.

La glomerulonefritis es la inflamación de los glomérulos, pequeños filtros renales. Puede ser aguda o crónica y presentarse por sí sola o asociada a enfermedades como lupus o diabetes. Entre sus signos destacan la orina espumosa (proteinuria), hipertensión y retención de líquidos. Su diagnóstico incluye análisis de orina y sangre, estudios de imagen y, en casos específicos, biopsia renal. El tratamiento se orienta a la causa y busca proteger la función del riñón.

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Para riñones sanos o como prevención, la dieta importa tanto por lo que se incluye como por lo que se evita: exceso de sal y azúcar. Alimentos clave incluyen frutas y verduras frescas, granos enteros, proteínas magras y suficiente agua. Identificar a tiempo las burbujas persistentes y acompañar el cuidado renal con hábitos alimenticios adecuados puede marcar la diferencia en la salud a largo plazo.

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