Dormir con el cabello mojado puede tener consecuencias negativas para la salud capilar y general, según advierten dermatólogos consultados por NBC News. La doctora Michele Green, dermatóloga cosmética certificada en Nueva York, explica que el cabello mojado se vuelve más elástico y su estructura proteica se debilita, lo que lo hace más propenso a romperse durante el movimiento al dormir.
Además, la doctora Anna Chacon, dermatóloga certificada en Miami, señala que la humedad crea un ambiente propicio para el desarrollo de infecciones fúngicas en el cuero cabelludo. Los hongos requieren agua para sus procesos vitales, y la humedad facilita la liberación de esporas y el crecimiento del micelio. Esta humedad también puede transferirse a la almohada, favoreciendo hongos que podrían afectar el sistema respiratorio.
Para minimizar los daños si es necesario dormir con el cabello mojado, los expertos recomiendan no acostarse con el cabello empapado. La doctora Green sugiere secarlo parcialmente con una toalla de microfibra o una camiseta, o dejarlo secar al aire. También recomienda usar una funda de almohada de satén o seda, que genera menos fricción que el algodón y reduce el riesgo de daño capilar.
Otras medidas incluyen aplicar aceite capilar en las puntas para reducir la fricción y la rotura, y recoger el cabello en una trenza suelta o un moño suelto para limitar el movimiento. La doctora Chacon aconseja usar gomas de pelo recubiertas de seda o satén para evitar daños. El consenso entre los expertos es claro: aunque es tentador, dormir con el cabello mojado conlleva riesgos significativos para la salud del cabello y general.



