Autoridades de Sonora investigan una serie de fallecimientos y afectaciones graves a la salud presuntamente vinculadas con la aplicación de sueros vitaminados por vía intravenosa en una clínica privada de Hermosillo. Hasta el momento se han identificado nueve personas afectadas: seis fallecidas, un paciente hospitalizado en estado grave y dos más dados de alta.
Los hechos comenzaron en febrero, cuando pacientes acudieron a recibir estos tratamientos por razones como cansancio o malestar. Tras la aplicación, desarrollaron complicaciones que derivaron en hospitalizaciones y muertes. Uno de los primeros casos fue el de Dinora Ontiveros, quien recibió el suero el 24 de febrero y falleció el 2 de marzo. Su tío, que también recibió el tratamiento, sobrevivió tras ser hospitalizado en estado grave.
Otro caso es el de Catalina Figueroa, de 40 años, quien sin enfermedades previas recibió vitaminas por cansancio y sufrió daños en hígado y riñones, falleciendo posteriormente. También se reportaron las muertes de Jesús Héctor Almeida Flores y su hijo Sebastián Almeida Cáñez, así como la de Zahid Alberto Castro Lagarda, de 22 años, quien recibió el tratamiento a domicilio para aliviar una resaca y falleció por falla respiratoria, choque séptico y falla orgánica múltiple.
La Fiscalía General del Estado realizó un cateo en la clínica, ubicada en la colonia Jesús García, donde se aseguraron medicamentos, soluciones inyectables, expedientes clínicos y equipo de cómputo. El inmueble fue clausurado. Los insumos asegurados fueron enviados a instancias federales para su análisis, y muestras de tejido de los fallecidos serán sometidas a estudios histopatológicos.
Las autoridades mantienen abiertas diversas líneas de investigación y trabajan en coordinación con la Secretaría de Salud para determinar responsabilidades. Se activó una red de vigilancia entre instituciones de salud para identificar posibles nuevos casos.



