La Semana Mundial de la Doula, que se celebra del 22 al 28 de marzo, busca visibilizar el papel de estas acompañantes en el embarazo, parto y posparto. Este año, el lema es 'Las doulas hacen la diferencia', destacando su impacto en la experiencia de nacimiento.
La conmemoración surgió en 2011 en Israel, impulsada por Ruti Karni Horowitz, y se ha convertido en un movimiento global. La fecha del 22 de marzo coincide con el equinoccio de primavera, símbolo de fertilidad y nuevos comienzos.
Una doula brinda apoyo emocional, físico e informativo, sin sustituir al personal médico. Según Cleveland Clinic, su labor complementa la atención de obstetras, enfermeras o parteras, ayudando a la madre a sentirse acompañada, segura y empoderada.
Existen doulas de parto, de embarazo y de posparto. La doula de parto asiste durante el trabajo de parto con técnicas de respiración y manejo del dolor; la de embarazo apoya en aspectos emocionales y prácticos; y la de posparto ayuda en la adaptación familiar y lactancia.
Estudios indican que la presencia de una doula reduce la necesidad de intervenciones médicas y mejora la satisfacción materna. Además, el 30 de mayo se celebra el Día Internacional de la Doula, reforzando su papel en partos más humanos y respetados.



