En el marco del Día Internacional del Yoga, conmemorado el 21 de junio, la práctica milenaria se presenta como una solución efectiva para combatir el estrés laboral, problema que coloca a México en el primer lugar mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este desequilibrio entre la vida personal y laboral afecta a millones de trabajadores en el país.
Beneficios del yoga para la salud integral
Ana Paula Domínguez, presidenta y fundadora del Instituto Mexicano de Yoga (IMY), explicó en entrevista con Excélsior que el yoga, originado en India hace más de 5 mil años, ofrece múltiples beneficios. A través de posturas, control de la respiración y meditación, las personas pueden reducir significativamente el estrés, la ansiedad, el insomnio y mejorar su calidad de vida en general.
“El yoga en todo su sistema de posturas trabaja para beneficiar a los diferentes sistemas en el cuerpo: al sistema digestivo, linfático, circulatorio, óseo, muscular, todos se ven beneficiados. Y finalmente con la meditación y la respiración logramos esta quietud mental y nuestro balance emocional”, indicó Domínguez.
Impacto en el cuerpo y la mente
La práctica regular del yoga incrementa la capacidad de concentración y enfoque. Al alargar la columna vertebral en las posturas, se impactan positivamente las terminaciones nerviosas, generando un efecto de relajación inmediato. Además, la respiración profunda oxigena el cuerpo y enseña a mantener una mente ecuánime.
Entre los beneficios físicos, se destacan el mejor funcionamiento de los sistemas nervioso, glandular, cardiovascular y digestivo. Domínguez subrayó que su misión es difundir esta herramienta en México, especialmente ante la crisis de estrés laboral: “El burn out que están viviendo los empleados es imposible. Todos trabajamos horas extras y nadie dice nada porque nos parece natural, pero tenemos una fatiga crónica inacabable”.
Principios del yoga para la vida diaria
Domínguez añadió que los principios del yoga, como la coherencia entre pensamiento y acción, el desapego, la moderación, la honestidad y la no violencia (ahimsa), ayudan a cultivar relaciones positivas. “El primer principio de la yoga se llama ahimsa, que significa no violencia. Esto quiere decir, que no uses la violencia ni contigo, ni con otros seres vivos. Entonces imaginemos cómo podría ser esta sociedad si todos practicamos la no violencia”, señaló.
El yoga se puede practicar desde la infancia y durante toda la vida, no solo como bienestar sino como complemento para enfrentar síntomas de diversas enfermedades. La OMS reporta que México lidera el estrés laboral, situación que el IMY busca contrarrestar mediante la difusión de esta disciplina.



