Familiares de las maestras asesinadas en la preparatoria Antón Makárenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, exigieron que el adolescente de 15 años identificado como Osmer “N” sea juzgado como adulto. El ataque armado dentro del plantel cobró la vida de Mariana Del Rosario “N” y Tatiana “N”.
Christian “N”, hermano de la maestra Tatiana “N”, pidió a la Fiscalía de Michoacán y al Poder Judicial que el responsable enfrente un proceso penal como adulto, al considerar que se trató de un hecho planeado y no de una acción impulsiva. Señaló que el adolescente habría mostrado previamente en redes sociales habilidades en el manejo de armas de alto poder, lo que evidencia un grado de conciencia sobre las consecuencias de sus actos.
En el velorio de la maestra María del Rosario Sagrero, su esposo, Francisco Delgado Madrigal, pidió justicia y consideró necesario que el adolescente sea juzgado como adulto, por la extrema gravedad del hecho ocurrido dentro del plantel, que dejó a una niña en la orfandad.
El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, afirmó que se activaron acciones institucionales para atender a las familias y dar seguimiento al caso. Agregó que el caso debe llevar a una reflexión social sobre la vigilancia de adolescentes y el entorno en el que se desarrollan, al señalar que existen indicios de que el agresor habría participado en grupos con contenidos antifeministas y misóginos en redes sociales.
La Secretaría de Educación Pública lamentó los hechos y expresó su solidaridad con las familias y la comunidad escolar, llamando a construir entornos escolares seguros y libres de violencia. La preparatoria Antón Makárenko emitió un comunicado lamentando profundamente el asesinato de las dos docentes y describiendo su partida como una pérdida irreparable.
Las autoridades estatales continúan con las investigaciones para determinar la mecánica del ataque, el tipo de arma utilizada y la situación jurídica del adolescente detenido. En Michoacán, el Código Penal establece que sus disposiciones solo se aplican a personas mayores de 18 años, por lo que los menores no pueden ser juzgados como adultos.



