La explosión de un cilindro bomba lanzado el sábado por presuntos disidentes de las FARC en la Vía Panamericana, en el departamento del Cauca, dejó 19 civiles muertos, según informaron las autoridades este domingo. La Gobernación del Cauca declaró tres días de duelo por la tragedia.
De acuerdo con información oficial, el artefacto explosivo impactó contra un autobús y otros vehículos cercanos, provocando un gran cráter en la carretera y el cierre total del paso. La cifra de víctimas se actualizó con el paso de las horas; reportes de salud indicaron que varias personas fallecieron en hospitales, entre ellas al menos un menor.
El presidente Gustavo Petro calificó a los responsables como "terroristas, fascistas y narcotraficantes" y atribuyó el ataque a grupos armados bajo el mando de alias Marlos, vinculados a Iván Mordisco, cabecilla del Estado Mayor Central, principal disidencia de las antiguas FARC. Petro señaló que buscan "producir miedo masivo en la población a través de la violencia".
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó el ataque indiscriminado contra la población civil, mientras que el director de la Unidad de Restitución de Tierras, Giovani Yule, condenó los hechos y expresó preocupación por la violencia en la región. La candidata presidencial Paloma Valencia exigió protección del Estado para el suroccidente.
El ataque se suma a una serie de acciones violentas en el suroccidente de Colombia, con al menos 26 hechos en dos días, incluidos atentados contra instalaciones militares. La zona mantiene relevancia estratégica para rutas del narcotráfico hacia el puerto de Buenaventura.



