Una pareja estadounidense fue detenida el 3 de mayo en la Garita de San Ysidro, entre Tijuana y San Diego, por intentar traficar ilegalmente 27 aves de México a Estados Unidos. Los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) escucharon chirridos en la cajuela del vehículo y encontraron a las crías hacinadas en la llanta de refacción, modificada con malla para funcionar como jaula.
Las aves incluían 11 pericos frente naranja (Eupsittula canicularis) y 16 loros frente blanca (Amazona albifrons), de apenas unos días de nacidos. Al ser descubiertas, un ejemplar ya estaba muerto. Las restantes fueron trasladadas a servicios veterinarios y luego a un centro de importación del Departamento de Agricultura (USDA) para cuarentena, donde otras tres aves murieron por deshidratación y estrés, dejando 23 ejemplares en recuperación.
Sidney Johnson y Brandon Marion comparecieron ante un tribunal federal el 18 de mayo para enfrentar cargos por tráfico ilegal de especies protegidas. Podrían enfrentar prisión y multas económicas. Las especies están listadas en la Norma Oficial Mexicana 059 como sujetas a protección especial, en la Ley de Especies en Peligro de Extinción de EU y en el Apéndice II de CITES.
Las autoridades señalan que en esta época del año, cuando nacen los psitácidos en México, se incrementa la extracción ilegal de polluelos para el comercio ilegal.



