La cifra negra del delito de extorsión en México es desoladora: el 97% de los casos no se denuncian, según datos del Inegi. Solo el 3% aparece en estadísticas oficiales, lo que revela una impunidad superlativa.
El Índice de Extorsión Coparmex, que combina datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) e Inegi, arroja un promedio nacional de casi 50% de incidencia. Entre enero y marzo de 2026, un promedio de 32.4 personas fueron víctimas cada día, y los últimos dos periodos (2025 y 2026) superan el umbral de 30 víctimas diarias.
Por entidad, la extorsión aumentó en 17 de 32 estados, y nueve alcanzaron máximos históricos. Los más afectados son Morelos, Zacatecas, Colima, Tabasco y la Ciudad de México. Entre los municipios con tasas más altas destacan Cuautla (Morelos), Salamanca (Guanajuato) y Colima.
El dirigente de Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, señaló que la extorsión tiene de rodillas a las mipymes, destruye patrimonios y limita el crecimiento económico. Se calcula un costo anual de alrededor de 15,000 millones de pesos.
Entre las medidas urgentes, Coparmex propone homologar códigos penales estatales a la Ley General contra la Extorsión, crear unidades especializadas en fiscalías, instalar inhibidores de señal en reclusorios y mejorar la atención a víctimas.



