La noche del 3 de enero, Roberto Hernández, un repartidor de 52 años, falleció tras ser arrollado y arrastrado por un automóvil Honda City azul durante casi dos kilómetros en calles de Iztapalapa. La conductora no detuvo la marcha después del impacto, continuó su trayecto y actualmente permanece prófuga.
El incidente ocurrió después de las 22:00 horas en el cruce de Periférico Oriente y Eje 6 Sur, en la colonia Unidad Habitacional Vicente Guerrero. Testigos y automovilistas capturaron en video cómo el motociclista fue impactado por detrás y arrastrado hasta la calle Francisco Mujica y Félix Palavicini, en la colonia Constitución de 1917. Un tope en la vía permitió que el cuerpo fuera liberado del vehículo.
Tras la difusión de los videos en redes sociales, surgieron versiones infundadas sobre la víctima, pero familiares y conocidos confirmaron que él se dedicaba a ser repartidor y desmintieron cualquier vínculo con actividades delictivas. La mañana del 5 de enero, vecinos de la colonia Ciudad Lago, en Nezahualcóyotl, reportaron un Honda azul abandonado en la calle Lago Zaima, esquina Eje 4, con la cajuela abierta, daños en la fascia delantera y sin placas.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) abrió una carpeta de investigación por homicidio culposo por tránsito de vehículo. La dependencia informó que tiene identificado el vehículo, las placas y el propietario registrado, pero no hay certeza sobre quién lo conducía. Información extraoficial señala que la presunta responsable sería Gaby “N”, de 43 años, enfermera del Hospital Juárez de México, quien habría llegado a su casa alterada tras el incidente, recogió pertenencias y huyó.
La indignación por el caso provocó al menos dos bloqueos el 5 de enero por motociclistas y repartidores de aplicaciones en Calzada de Tlalpan a la altura de la estación Viaducto del Metro y en Circuito Interior y Zaragoza. Familiares de la víctima y líderes biker señalaron que “arrastrar a alguien kilómetro y medio no tiene nada de accidente”.



