Durante la marcha por el Día Internacional de la Mujer, un grupo de feministas se enfrentó a policías frente a la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla. Los agentes utilizaron polvo de extintores para dispersar a las manifestantes, luego de que estas lanzaran diversos objetos, algunos encendidos, contra el acceso principal del edificio.
Las mujeres prendieron fuego a mantas y cartulinas que habían pegado en el perímetro de la FGE, ubicada en el bulevar 5 de Mayo y la avenida 31 Oriente. Las participantes de la marcha Latido Común colocaron pancartas y fotos de deudores alimentarios y violadores, y algunas lanzaron huevos. Lograron abrir por segundos la puerta principal, pero los uniformados la volvieron a cerrar.
Alrededor de las 19:30 horas, la manifestación comenzó a dispersarse y la circulación vehicular regresó a su ritmo dominical. Como cada 8M, un grupo de mujeres encapuchadas pintó y destruyó mobiliario urbano del Centro Histórico, incluyendo paradas de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) y el Metrobús local.
El ayuntamiento de Puebla otorgó el lunes 9 de marzo como día libre a trabajadoras sindicalizadas y de confianza.



