La Fiscalía General de la República (FGR) ha atraído la investigación por el secuestro de la periodista Roxana Guzmán, ocurrido el pasado 2 de junio en el municipio de Nanchital, Veracruz. La decisión se tomó tras diez días del plagio, que quedó registrado en video y se difundió ampliamente en redes sociales, y ante la falta de resultados concretos por parte de las autoridades estatales.
Traspaso de la carpeta de investigación
La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) solicitó la carpeta de investigación el 10 de junio, y la Fiscalía General del Estado de Veracruz confirmó su entrega dos días después. Con este movimiento, la FGR asume la conducción del caso, mientras que la fiscal estatal, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, aseguró que su institución mantendrá diligencias paralelas y coordinación con la Federación.
Falta de avances en la investigación estatal
La desaparición de Roxana Guzmán provocó un despliegue conjunto de fuerzas estatales y federales, pero hasta el momento no se han reportado resultados públicos sobre su paradero. La fiscalía veracruzana afirma que se han recuperado cámaras de seguridad, se han tomado declaraciones y se ha analizado el material audiovisual del momento del secuestro. Sin embargo, no ha informado sobre personas identificadas, líneas de investigación fortalecidas ni hallazgos relevantes en las labores de búsqueda.
Organizaciones de periodistas y colectivos de la región señalaron que la atracción federal confirma lo que el historial reciente del estado ya advertía: la capacidad local para investigar crímenes contra la prensa está rebasada. La intervención de la FGR es vista menos como un gesto de coordinación y más como un reconocimiento de esos límites.



