La reducción de 16.6% en los homicidios registrados durante 2025, reportada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), confirma una disminución de la violencia letal en México, aunque también exhibe una creciente diferencia entre las cifras oficiales del Gobierno federal y las del organismo estadístico, señaló el analista en temas de seguridad Carlos Matienzo.
Discrepancia metodológica entre INEGI y SESNSP
En entrevista con Pascal Beltrán del Río para la Primera Emisión de Imagen Radio, Matienzo explicó que la discrepancia entre los datos del INEGI y los del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) responde a la metodología utilizada por cada institución para contabilizar los homicidios.
El especialista detalló que el SESNSP integra mensualmente la información proveniente de las carpetas de investigación abiertas por las 32 fiscalías estatales, mientras que el INEGI realiza un proceso más amplio y exhaustivo. Además de revisar las investigaciones ministeriales, el instituto incorpora certificados y actas de defunción, información forense y casos de personas asesinadas por los que nunca se abrió una carpeta de investigación.
"Siempre ha habido más homicidios en el registro del INEGI porque es una base de datos mucho más profunda, pero esa diferencia creció en 2024 y 2025", explicó. Según Matienzo, la brecha ronda los cuatro mil homicidios adicionales respecto a los reportados por el Gobierno federal.
Tres posibles causas de la diferencia
El analista planteó tres hipótesis para explicar el incremento en la discrepancia entre ambas estadísticas. La primera corresponde a errores derivados de los reportes preliminares que elaboran las fiscalías estatales. La segunda apunta a una posible manipulación de cifras, ya que son las propias fiscalías las encargadas de reportar los homicidios al Secretariado Ejecutivo y un menor número de casos favorece la narrativa del Gobierno federal.
La tercera hipótesis está relacionada con las muertes ocurridas durante enfrentamientos con fuerzas de seguridad. "En muchos casos no se abre carpeta de investigación porque las fiscalías consideran que no hay delito que perseguir, sino una muerte derivada de las tareas de las fuerzas federales", explicó. A su juicio, esto podría reflejar que la estrategia de seguridad implementada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, es más agresiva y ha incrementado la letalidad de los operativos.
La reducción existe, pero es menor a la anunciada
Matienzo destacó que los datos del INEGI confirman una disminución de aproximadamente 16.6% en los homicidios respecto a 2024, cifra inferior a la reducción de hasta 40% que el Gobierno federal ha mencionado en distintas ocasiones al comparar periodos específicos. Explicó que esas comparaciones oficiales utilizan referencias temporales distintas, como septiembre de 2024 frente a meses de 2026, lo que dificulta medir con precisión la evolución del fenómeno.
Consideró que, al tomar en cuenta la tasa por cada 100 mil habitantes, la reducción real podría ubicarse entre 16% y 20%.
Cambio de estrategia en seguridad
Para el especialista, los datos muestran que sí existe una disminución en los homicidios y que la estrategia de seguridad ha cambiado respecto al sexenio anterior. "Sí tenemos información suficiente para decir que hay una reducción, que la estrategia más agresiva de seguridad funciona. 'Abrazos, no balazos' no logró reducir la violencia, sino que el regreso al combate frontal contra el crimen organizado está mostrando resultados", afirmó.
No obstante, advirtió que aún es prematuro hablar de una victoria, ya que los niveles actuales de homicidio son similares a los registrados en 2016, durante el primer repunte de violencia en el gobierno de Enrique Peña Nieto. "Estamos lejos de poder cantar victoria; apenas hemos regresado a niveles de hace una década", concluyó.



