Durante 2025, México contabilizó 27 mil 989 defunciones por presunto homicidio, lo que representa una disminución del 16% en comparación con el año previo, según datos preliminares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La tasa nacional de violencia letal se ubicó en 21.4 homicidios por cada 100 mil habitantes, frente a la tasa definitiva de 25.8 registrada en 2024.
Brecha de género en la incidencia
El organismo detalló que la incidencia sigue afectando mayormente a la población masculina. En hombres, la tasa fue de 38.4 agresiones mortales por cada 100 mil, 8 puntos menos que los 46.4 calculados en 2024. En mujeres, la tasa se situó en 4.7 por cada 100 mil, menor a la de 5.6 reportada en 2024.
El informe del Inegi precisa que el disparo con arma de fuego se mantuvo como la principal causa de muerte, concentrando el 70.8% de los casos (19 mil 690 eventos). En segundo lugar se ubicaron las agresiones con armas u objetos punzocortantes, con 2 mil 621 muertes (9.4% del total), seguidas de agresiones por medios no especificados.
Distribución geográfica y estados prioritarios
En el panorama regional, siete entidades concentraron la mayor incidencia absoluta de violencia homicida: Guanajuato, Estado de México, Baja California, Chihuahua, Michoacán, Guerrero y Jalisco, que en conjunto representaron más de la mitad de los homicidios a nivel nacional.
Al ajustar por densidad poblacional, las tasas más altas por cada 100 mil habitantes se localizaron en Colima, Morelos, Zacatecas y Baja California, superando ampliamente la media nacional. En contraste, Yucatán, Durango, Coahuila y Campeche reportaron los niveles más bajos de agresiones letales.
Las cifras provienen del censo anual recolectado por la autoridad estadística a través de registros administrativos de Oficialías del Registro Civil, Ministerios Públicos y Servicios Médicos Forenses, procesados y validados para ofrecer el balance de seguridad del país.
Estos datos reflejan una tendencia a la baja en la violencia homicida, aunque persisten focos rojos en ciertas regiones, lo que subraya la necesidad de estrategias focalizadas.



