París. El Louvre relegó las cuestiones de seguridad “a un segundo plano” en los últimos años, según denunció el ponente de una comisión de investigación parlamentaria lanzada tras el espectacular robo de joyas en octubre pasado, valoradas en más de 100 millones de dólares.
El informe del diputado izquierdista Alexis Corbière, consultado por la AFP, señala que las “deficiencias en materia de seguridad” en el museo ya eran “conocidas” gracias a auditorías de 2017 y 2019. Sin embargo, estos temas quedaron “relegados a un segundo plano, por detrás de los objetivos de proyección e influencia”.
El Tribunal de Cuentas francés llegó a una conclusión similar en noviembre, afirmando que el Louvre “privilegió las operaciones visibles y atractivas en detrimento del mantenimiento y la renovación de los edificios”, especialmente en seguridad. Corbière también critica la “falta de control” del ministerio de Cultura sobre las decisiones del museo, responsabilizando al sistema de elección de sus dirigentes, nombrados por el presidente francés.
Entre las recomendaciones, se propone que los dirigentes del Louvre sean elegidos de manera transparente por el consejo de administración, aumentar los recursos del fondo de seguridad (actualmente con 30 millones de euros) y elevar el número de agentes de seguridad titulares y sus salarios. El informe se elaboró tras interrogar a más de 100 personas.
En este contexto, el diputado cuestiona la pertinencia del plan Louvre-Nuevo Renacimiento anunciado por Emmanuel Macron para 2025, que prevé renovar el edificio para acoger hasta 15 millones de visitantes. Christophe Leribault asumió la dirección del museo en febrero tras la dimisión de Laurence des Cars.



