Usuarios de redes sociales identificaron a Brayan Federico, conocido como “El Kiko”, como uno de los presuntos delincuentes que fallecieron durante un asalto a una tienda de abarrotes en la colonia CROC, en Monterrey. El propietario del negocio repelió la agresión a balazos, pero en el altercado perdió la vida su propio hijo.
Detalles del asalto
El incidente ocurrió sobre la calle Alfonso Santos Palomo, en su cruce con Mártires de Río Blanco. De acuerdo con los reportes, el dueño del local, de 70 años, se encontraba en una habitación de su casa, la cual había habilitado como tienda, cuando escuchó gritos. Al salir para ver qué sucedía, se percató de que dos hombres golpeaban y apuntaban con un arma a su hijo, quien aparentemente se resistió al asalto.
Sin dudarlo, el comerciante, identificado como Juan, tomó una pistola y disparó en varias ocasiones contra los presuntos delincuentes. “El Kiko” murió en el lugar tras resultar herido por los disparos. Horas más tarde, durante la madrugada, falleció en un hospital el segundo implicado, Daniel Carmona, de 40 años.
Víctima colateral
En el enfrentamiento también perdió la vida José Tejeda, de 32 años, hijo del propietario del negocio, quien se encontraba en el sitio cuando ocurrió el asalto. Las autoridades continúan las investigaciones para esclarecer la mecánica de los hechos y determinar las circunstancias del enfrentamiento que dejó un saldo de tres personas fallecidas.
Identificación y reacciones
Brayan Federico, de 28 años, habitaba en el mismo sector de la zona norte de Monterrey donde ocurrió el atraco. Tras confirmarse su identidad, familiares y amigos publicaron mensajes de despedida en redes sociales, lamentando su fallecimiento. Una de las publicaciones que resaltan detalla los últimos momentos de “El Kiko”: “Tan poco fue el tiempo, pero te quise un chingo; me quedo con todo lo bonito y más que ayer estuve contigo desde las 10 cotorreándola, tomando, siempre me invitabas. Quién diría que era la última vez que te iba a ver, de haber sabido mejor nos hubiéramos quedado en la quinta; pinche cabrón, te voy a extrañar un chingo, ya nada será igual sin ti, jamás, nunca iré donde siempre te miraba, me faltará algo y serás tú. Tu risa, tu voz, tu todo, tqm, gracias por siempre ser ‘cm’ conmigo; me quedo con todos tus recuerdos, no dejo de llorar porque me dueles. No lo merecías, que te mataran, no; te mando un beso hasta el cielo. Siempre me hablabas, mándame un msj, dime que no es cierto, que ahí sigues”.



