A poco más de un mes del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, un nuevo conflicto surge en el SoFi Stadium de Inglewood, California. Cerca de 2,000 trabajadores representados por el sindicato Unite Here Local 11 amenazan con ir a huelga si no se limita la presencia de agentes federales de inmigración durante el torneo.
El sindicato presentó una queja por prácticas laborales ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales contra Legends Hospitality, Kroenke Sports and Entertainment y la FIFA. La exigencia central es que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no actúe en las sedes mundialistas.
El director interino del ICE, Todd Lyons, indicó previamente que la agencia tendrá un rol en la seguridad de las sedes, pero sin detalles operativos. Más de 100 grupos de derechos humanos apoyan la petición del sindicato para que la FIFA solicite una moratoria migratoria durante los 38 días del torneo.
Amnistía Internacional emitió una advertencia de viaje para aficionados que planean asistir al Mundial, señalando preocupaciones por las políticas migratorias en Estados Unidos y la falta de garantías para visitantes extranjeros.
El conflicto laboral y la alerta internacional se suman a la logística del torneo, que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá con 48 selecciones. Las negociaciones entre el sindicato y las partes continúan sin acuerdo, y la huelga sigue siendo una opción.



