Mientras el Mundial 2026 rompía récords de asistencia y audiencia, la policía de Nueva York realizó 87 operativos contra la trata de personas, rescatando a 43 víctimas, entre ellas siete menores de edad. La Unidad de Víctimas Especiales del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) informó que las acciones se desarrollaron entre el 11 de junio y el 19 de julio, coincidiendo con los ocho partidos de la Copa del Mundo en el MetLife Stadium, incluida la final.
Operativo especial durante la Copa del Mundo
Las autoridades detuvieron a 89 personas presuntamente vinculadas con redes de explotación sexual y trata de personas. El inspector Gary Marcus, comandante de la Unidad de Víctimas Especiales del NYPD, destacó: “La verdadera sorpresa fue la enorme colaboración que recibimos de todas las agencias participantes”.
El lado oscuro de los grandes eventos
Para las autoridades estadounidenses, la operación no respondió a una casualidad. Los organismos de seguridad consideran desde hace años que acontecimientos capaces de reunir a cientos de miles de personas representan oportunidades para las redes de trata y explotación sexual.
Preparación y vigilancia
Los detectives visitaron a traficantes previamente condenados, verificaron que cumplieran con las condiciones de libertad condicional y les advirtieron que serían vigilados durante toda la competencia. “Visitamos a los traficantes conocidos para asegurarnos de que cumplían con las condiciones de su libertad y para dejarles claro que la policía de Nueva York los estaba observando”, explicó Marcus.
Apoyo a las víctimas y continuidad de las investigaciones
Las 43 personas rescatadas reciben actualmente apoyo mediante programas de alimentación, alojamiento temporal, atención médica y acompañamiento psicológico. Las autoridades confirmaron que las investigaciones continúan abiertas y que las 87 operaciones realizadas durante el Mundial generaron nuevas líneas de investigación que podrían derivar en más detenciones.
Esfuerzo coordinado en varias sedes
Aunque Nueva York concentró buena parte de la atención por albergar la final, no fue la única sede donde se realizaron operativos. Las autoridades federales y locales coordinaron acciones similares en otras ciudades anfitrionas de Estados Unidos, incluyendo Georgia, Nueva Inglaterra y Missouri, donde también se reportaron rescates y arrestos vinculados con la trata de personas.
La Copa del Mundo de 2026 rompió récords de asistencia, audiencia e ingresos. Sin embargo, detrás del espectáculo deportivo, las fuerzas de seguridad libraron otra batalla, una que no apareció en el marcador, pero que permitió rescatar a decenas de personas de redes de explotación.



