Al menos 12 periodistas fueron asesinados en Latinoamérica el año pasado, siete de ellos en México, que se mantiene como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo en el mundo, informó ayer la oenegé Artículo 19.
Además de los reporteros ultimados, la organización contabiliza en México un periodista desaparecido y ocho intentos de asesinato, seguido de Guatemala, con tres comunicadores asesinados y uno desaparecido, y Honduras, con dos periodistas muertos.
“La violencia letal persiste, es la forma más brutal de censura que podemos encontrar, pero ya no actúa sola, es la punta del iceberg de estructuras cada vez más sofisticadas de silencio”, advirtió Leopoldo Maldonado, director regional de Artículo 19, durante la presentación de un informe anual.
La oenegé documentó también un total de 674 agresiones contra la prensa en cuatro países: México con 451, Guatemala con 91, Honduras con 77 y El Salvador con 55. Adicionalmente, organizaciones aliadas documentaron mil 200 agresiones en Cuba y Nicaragua.
Maldonado alertó que otro patrón estructural es el abuso del poder político y la “instrumentalización de las instituciones”, en particular el Poder Judicial, para acallar a los periodistas. Reveló que 50% de las agresiones son cometidas por el Estado: 54% de gobiernos estatales, 28% de locales y 16% del federal.



