Petróleos Mexicanos (Pemex) ha anunciado que asumirá la reparación de los daños ocasionados por la explosión en el pozo Krem 1, ocurrida hace tres meses en la región rural de Las Choapas, Veracruz. La empresa también brindará apoyo directo a las comunidades afectadas por el siniestro y la posterior emergencia ambiental.
Reconocimiento de daños y compensaciones
En una reunión con autoridades municipales y representantes de las comunidades afectadas, Pemex reconoció las afectaciones a viviendas, cultivos, ganado y caminos, así como la necesidad de atención médica sostenida para la población expuesta. Los pobladores han denunciado el intenso ruido del pozo, las altas temperaturas, las emisiones de gases que causan malestares y los daños en terrenos y ganado.
La empresa iniciará el pago de compensaciones a productores y familias que acrediten daños, tras un proceso de censos y verificaciones técnicas, con la promesa de no excluir a ninguna comunidad impactada.
Construcción de casas de salud y rehabilitación de carreteras
Pemex también anunció la construcción de cinco casas de salud: tres para localidades cercanas al pozo siniestrado, una en Tronconada y otra en La Pista, con el objetivo de garantizar atención médica permanente ante los efectos derivados del incidente. Sin embargo, los habitantes muestran inquietud porque la empresa no ha sido clara sobre las emisiones que generan una neblina sofocante, causando ardor en la garganta y lagrimeo en los ojos. Cuestionan los efectos a largo plazo y la falta de información al respecto.
Además, la empresa se comprometió a rehabilitar con pavimento asfáltico el tramo carretero Río Playas–Remolino, una vía de 26 kilómetros cuya reparación superará los 200 millones de pesos. Esta obra es considerada indispensable para restablecer la movilidad, el comercio y el acceso a servicios básicos. El anuncio se da después de semanas de presión comunitaria, donde los pobladores denunciaron retrasos en la atención y daños persistentes en agua y suelos.
Escepticismo y cautela entre los habitantes
Aunque Pemex sostiene que la situación está “controlada”, los habitantes señalan que si fuera así, ya habrían detenido las emisiones y apagado el pozo. Miguel Hernández, un afectado, lamentó que su rancho tiene daños en siembra, ganado y pastos, y afirmó que poco importa el anuncio de carreteras o clínicas si el daño persiste.
Pemex no detalló plazos para la entrega de compensaciones ni para la conclusión de las obras anunciadas, por lo que el anuncio fue recibido con cautela. Las comunidades esperan que esta vez los compromisos se cumplan en tiempo y forma, tras meses de incertidumbre y desgaste.



