El presidente colombiano, Gustavo Petro, condenó este sábado el ataque con un cilindro bomba ocurrido en la Vía Panamericana, en el municipio de Cajibío, departamento del Cauca, que dejó al menos siete muertos y 17 heridos. En su cuenta de X, Petro calificó a los responsables como 'terroristas, fascistas y narcotraficantes', y atribuyó el ataque a grupos armados bajo el mando de alias Marlon.
El mandatario señaló que estos grupos pertenecen a frentes vinculados a Iván Mordisco, cabecilla del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las antiguas FARC. Petro los describió como 'criminales contra la humanidad' y afirmó que buscan 'producir miedo masivo en la población a través de la violencia', utilizado por el narcotráfico y sectores extremistas para control territorial y político.
El pronunciamiento se da tras una escalada de violencia en el suroeste del país, con ataques con explosivos contra unidades militares en Cali y Palmira, Valle del Cauca, y contra un radar de la Aeronáutica Civil en el Cauca, hechos atribuidos por el Ejército a la columna Jaime Martínez del EMC.
Petro pidió intensificar la ofensiva contra estas organizaciones, incluyendo el seguimiento de sus finanzas por la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) y el despliegue de más fuerza militar en el Cauca. 'Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista', aseguró.
Además, anunció que avanzará en la denuncia formal contra los jefes de estos grupos ante la Corte Penal Internacional (CPI), al considerar que sus acciones constituyen crímenes de carácter internacional.



