El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, presentó los indicadores de seguridad correspondientes al primer semestre de 2026, los cuales muestran una reducción generalizada en los principales delitos en comparación con el mismo periodo de 2025. Los homicidios dolosos disminuyeron un 66.7%, mientras que los feminicidios cayeron un 66%, según datos oficiales.
Resultados de la estrategia de seguridad
La disminución en delitos de alto impacto refleja el avance de los operativos interinstitucionales en las distintas regiones del estado. Además de homicidios y feminicidios, se reportaron reducciones sostenidas en robos a transeúnte, robos en comercio y robos a bordo de motocicletas, todos delitos del fuero común.
Armenta atribuyó estos resultados al trabajo coordinado entre la Guardia Nacional, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR), la fiscalía estatal, Protección Civil y el modelo Centros LIBRE, que en Puebla opera bajo el nombre Casas Carmen Serdán.
Prevención y atención a las causas
“La seguridad se construye también desde la prevención y la atención a las causas y juventudes”, señaló Armenta Mier. El mandatario explicó que la administración local complementa las labores de vigilancia con programas de integración deportiva, académica y cultural, con el objetivo de mitigar los riesgos que enfrentan las nuevas generaciones y alejarlas de conductas de riesgo.
El gobernador subrayó que los buenos resultados en seguridad también se derivan del trabajo coordinado entre los tres órdenes de gobierno y de la atención a las causas que originan la violencia, en línea con el Humanismo Mexicano que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum.
Compromiso continuo
Con la presentación de estas cifras, la administración estatal reafirmó su compromiso de continuar con la coordinación operativa con los ayuntamientos y las dependencias federales para mantener la tendencia descendente en la delincuencia. El gobernador destacó que la estrategia integral de seguridad incluye tanto la acción policial como la inversión en programas sociales que atienden las raíces de la violencia.



