Texas presentó una demanda contra Netflix, acusando a la plataforma de espiar a sus usuarios, incluidos menores, y de diseñar un servicio adictivo. La acción legal fue interpuesta en el condado de Collin por el fiscal general Ken Paxton.
La demanda alega que Netflix engañó a los clientes al presentarse como una plataforma que protege la privacidad, cuando en realidad recopilaba información y la vendía a empresas de publicidad y corredores de datos por miles de millones de dólares anuales.
El documento judicial señala que Netflix emplea un diseño técnico deliberado para rastrear hábitos de visualización, preferencias, dispositivos, redes domésticas y otros datos sensibles. También acusa a la empresa de diseñar su plataforma para ser adictiva, citando la función de 'autoplay' que reproduce contenido automáticamente.
Paxton solicita a la corte que ordene a Netflix eliminar los datos recopilados ilegalmente y pague una multa de hasta 10,000 dólares por cada infracción, por violar la ley de prácticas comerciales engañosas de Texas.
Esta demanda se suma a otros casos contra grandes tecnológicas, como el juicio contra Meta y Google en Los Ángeles, donde un jurado los declaró responsables del carácter adictivo de sus plataformas.



