El incremento en la tarifa del Tren Suburbano, que entró en vigor el 5 de abril, ha generado opiniones divididas entre los usuarios. Mientras algunos consideran que el ajuste impacta negativamente su economía, otros lo justifican por la distancia y el tiempo de traslado que ahorra el servicio.
Natalia, estudiante de 18 años, señaló que el impacto económico va más allá del tren, ya que otros transportes públicos también han aumentado sus tarifas. "Subió la tarifa de los camiones, el traslado del Estado de México a la Ciudad sí está complicado porque no nada más es pagar el incremento en el tren, también el de las combis o camiones que tomas para llegar al tren", expresó.
Para estudiantes como Magaly, de 19 años, incluso un ajuste mínimo representa un problema en el gasto diario. "Como estudiantes nos afecta más porque luego traes el dinero contado y tienes que tomar varios pasajes y sí afecta aunque sea un peso el incremento", comentó. Luis, de 24 años, que trabaja en la Ciudad de México y usa el Suburbano desde la preparatoria, cuestionó que el incremento sea anual y señaló que gasta 300 pesos al mes solo en el tren, más lo del camión.
En contraste, Eduardo, de 56 años, usuario desde 2008, opinó que el aumento es considerable pero se compensa con el tiempo de traslado. "En el transporte público tienes que estar batallando con las distancias y el tiempo, el tren te lleva rápido", dijo.
El ajuste fue autorizado por la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, dependiente de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, y publicado en el Diario Oficial de la Federación. El Tren Suburbano, que inició operaciones en 2008, ha acumulado un incremento de entre 109 y 112 por ciento en 18 años, según Ferrocarriles Suburbanos. Actualmente transporta a poco más de 100 mil usuarios al día, con capacidad para hasta 300 mil.



