Una ciclovía construida como parte de las obras del Mundial de fútbol 2026 ha generado malestar entre trabajadoras sexuales de la alcaldía Tlalpan, en Ciudad de México. Flor, trabajadora sexual de 55 años, denuncia que la nueva infraestructura dificulta su labor: “Ni así consigo”, dice al referirse a que, pese a mostrar los pechos al aire, no logra atraer clientes. La ruta forma parte de los preparativos para la Copa del Mundo, que México organiza junto con Estados Unidos y Canadá.
La avenida Tlalpan conecta el centro con el sur de la capital, donde se ubica el estadio Azteca, sede del partido inaugural entre México y Sudáfrica. Las trabajadoras sexuales, que suelen pasearse por la acera con faldas cortas y tacones, ahora deben lidiar con una ciclovía que, según ellas, las excluye. “El gobierno no quiere a las trabajadoras sexuales y busca poder desalojarnos”, afirma Flor, quien teme que el Mundial no le traiga beneficios: “Estoy más pobre que nadie”.
Elvira Madrid, fundadora de la Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer, califica la situación como una “limpieza social” para “mostrar un México de primer mundo”. La organización estima que en la capital hay unos 15 mil trabajadores sexuales, de un total de 800 mil en todo el país. En abril, la jefa de Gobierno Clara Brugada inauguró la ciclovía y defendió la obra: “La construcción de ciclovías no es fácil, ha provocado muchas resistencias, pero esa es la lucha y la transformación de mentalidad que queremos”.
Monserrat Fuentes, trabajadora sexual de 43 años con dos décadas en la zona, señala que la ciclovía también representa un peligro vial. “Puede haber un accidente”, advierte, al ver cómo autos y camiones se detienen sobre la ruta para incorporarse a la avenida. Además, sus ingresos han caído drásticamente: antes atendía a cinco clientes por noche, ahora apenas uno o dos. Otra compañera relata que solía ganar más de 160 dólares en una noche, y ahora no llega a 40.
La alcaldía ha dicho que negocia con las trabajadoras sexuales, pero no se conocen detalles. En 2025, el secretario de Gobierno César Cravioto mencionó al diario 24 Horas que trabajaban en “una propuesta” para “generar derechos para las personas que se dedican al trabajo sexual”, incluyendo códigos de conducta, vestimenta y horarios. Sin embargo, la propuesta no avanzó y dio pie a rumores, como que las trabajadoras usarían la camiseta de la selección mexicana. Monserrat se resiste a mudarse: “¿Por qué vamos a huir?”, cuestiona.



