La Selección de Cabo Verde logró un histórico empate ante España, demostrando que el valor económico no define el resultado en la cancha. Mientras España cuenta con una de las plantillas más caras del mundo, valorada en 1,220 millones de euros, el equipo africano tiene un valor total de apenas 54.5 millones de euros, según Transfermarkt.
Una diferencia abismal
La brecha económica es gigantesca: el valor de Lamine Yamal, quien ingresó en el segundo tiempo, supera los 200 millones de euros, casi cuatro veces el valor de todo el equipo de Cabo Verde. Ningún jugador español tiene un valor inferior al millón de euros, mientras que varios caboverdianos ni siquiera se acercan a esa cifra.
Héroes de Cabo Verde
El portero Vozinha, figura del partido, tiene un valor de mercado de solo 50 mil euros y juega en el GD Chaves. En defensa destacan Steven Moreira (1.5 millones de euros) y Diney Borges (900 mil euros). A pesar de las cifras, el equipo dio una lección de garra y disciplina.
Respuesta a las críticas
El resultado también responde al presidente de la UEFA, Aleksander Čeferin, quien había cuestionado la ampliación del Mundial a 48 selecciones, argumentando que habría partidos de bajo nivel. Cabo Verde demostró que el fútbol no entiende de presupuestos.



