El gobierno de Cuba aprobó un paquete de reformas económicas con el objetivo de atraer inversión privada y capital de la diáspora, en un contexto de severa crisis agravada por el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero. La medida fue anunciada por el presidente Miguel Díaz-Canel ante el Comité Central del Partido Comunista (PCC), único partido legal en la isla.
Detalles de las reformas
Las reformas buscan ampliar los sectores abiertos a la inversión privada, reducir el tamaño del Estado y ofrecer condiciones igualitarias a inversores extranjeros y cubanos residentes tanto en la isla como en el exterior. Actualmente, existen unas 10.000 compañías privadas que emplean a un tercio de la población activa, y desde 2021 pueden operar con hasta 100 empleados.
El primer ministro Manuel Marrero aclaró que estas medidas "no implican en ningún sentido renunciar a la responsabilidad social del Estado". Sin embargo, la crisis energética y social se ha profundizado con las sanciones estadounidenses, vigentes desde 1962 y reforzadas en los últimos meses.
Apoyo de Raúl Castro
El expresidente Raúl Castro, de 95 años, envió una carta al PCC calificando las reformas como "lo que más conviene hoy a la Revolución". Aunque ya no ocupa cargos oficiales, su respaldo sigue siendo clave en las decisiones estratégicas del país. Castro recordó que la economía cubana necesita reactivarse tras años de dificultades y ahora enfrenta una presión inédita por el embargo petrolero estadounidense.
Impacto del bloqueo petrolero
El embargo petrolero ha provocado apagones generalizados y escasez de productos básicos como alimentos y medicamentos. "Acojo favorablemente cualquier cambio que ayude a reanimar al paciente moribundo", declaró a la AFP el propietario de un pequeño supermercado privado en La Habana, que pidió el anonimato.
Próximos pasos
Las reformas deberán ser ratificadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular en una sesión extraordinaria en los próximos días. El gobierno confía en que estas medidas permitan mitigar la crisis y atraer inversión, aunque nada garantiza que satisfagan las exigencias de Washington, donde el presidente Donald Trump ha reiterado su deseo de un cambio de modelo económico e incluso político en la isla.
La economía cubana atraviesa una de sus peores crisis en décadas, y estas reformas representan un intento por aliviar la situación, pero el futuro sigue siendo incierto.



