Jerusalén. Israel prohibió este domingo la celebración de la misa del Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro, impidiendo el acceso al patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa, por motivos de seguridad. La medida, considerada inédita en siglos, generó condena internacional.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ordenó este lunes que se permita al cardenal Pizzaballa el acceso inmediato a la basílica. “He dado instrucciones a las autoridades competentes para que concedan al cardenal acceso total e inmediato”, escribió en la red social X.
La policía israelí justificó el bloqueo argumentando que la Ciudad Vieja de Jerusalén y los lugares sagrados carecen de refugios antiaéreos, lo que representa un riesgo en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Además, rechazó una solicitud del Patriarcado para obtener una exención especial.
El incidente ocurrió al inicio de la Semana Santa católica y fue criticado por líderes internacionales. El embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, lo calificó de “lamentable abuso de poder”. La jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, denunció una “violación de la libertad religiosa”. Los gobiernos de España, Italia y Francia también expresaron su rechazo.
En tanto, en la Franja de Gaza, la escasez de efectivo, especialmente de monedas de baja denominación, ha afectado a las panaderías, que exigen pago en monedas sueltas, agravando el hambre en el enclave. El ejército israelí, por su parte, suspendió a un batallón de reserva que participó en el asalto y detención de un equipo de la CNN en Cisjordania.



