Samara Martínez, activista de 31 años que padece enfermedades crónico-degenerativas en etapa terminal e impulsora de la Ley Trasciende, denunció que la aerolínea Viva Aerobus le negó abordar un vuelo con el equipo médico que necesita para subsistir. El incidente ocurrió el lunes 4 de mayo en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), donde la joven llegó desde las 6:00 horas para tomar su vuelo.
Según Martínez, la aerolínea no contaba con los protocolos necesarios para transportar la máquina que la mantiene con vida. Tras más de 15 horas de retraso, tuvo que comprar un nuevo boleto con otra aerolínea para llegar a Chihuahua, lo que le costó casi 11 mil pesos. Además, varios de sus medicamentos, que requieren refrigeración, se echaron a perder debido a las altas temperaturas durante la espera.
La activista denunció comentarios discriminatorios por parte de los trabajadores de Viva Aerobus, quienes se refirieron a su situación de salud de forma despectiva. Martínez cuestionó por qué se permite viajar con animales de compañía en cabina, pero no con un dispositivo médico que es una extensión de sus órganos.
Martínez ya está en comunicación con Viva Aerobus y la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para buscar la recuperación del daño económico y exigir la creación de protocolos para viajar con dispositivos médicos. Hasta el momento, la aerolínea solo le ha ofrecido el reembolso de uno de los dos vuelos y, según la activista, ha mentido a Profeco al afirmar que ya se realizó el reembolso.
La activista señaló que su objetivo es visibilizar la discriminación que sufren muchas personas en los aeropuertos y presionar para que se implementen políticas adecuadas. Profeco ya está dando seguimiento al caso y ha solicitado a Viva Aerobus trabajar en los protocolos necesarios.



