La Reserva Federal mantiene las tasas de interés y anticipa un posible incremento antes de que concluya el año
En su primera reunión de política monetaria bajo la presidencia de Kevin Warsh, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener las tasas de interés sin cambios, tal como se esperaba, pero sugirió que podría haber una subida antes de que termine el año. El banco central estadounidense dejó las tasas en un rango de entre 3.50% y 3.75% por cuarta ocasión consecutiva, y por primera vez en un año el voto fue unánime.
La Fed también actualizó sus proyecciones económicas. Ahora prevé una inflación anual de 3.6% para finales de año, en lugar del 2.7% estimado anteriormente, y un crecimiento del PIB de 2.2%, frente al 2.4% proyectado en marzo. Los responsables de la política monetaria señalaron que la actividad económica se está "expandiendo a un ritmo sólido pese a la elevada incertidumbre, que obedece, en parte, al conflicto en Oriente Medio".
"La inflación sigue siendo elevada en relación con el objetivo del 2% del Comité (FOMC), y refleja en parte shocks de oferta que han impulsado subidas de precios en determinados sectores, incluida la energía", afirmó la institución.
Cambio en las expectativas del mercado
Antes del conflicto bélico, los mercados descontaban al menos un recorte de tasas para finales de año, pero esa perspectiva ha cambiado. Ahora se espera una subida en la reunión de diciembre de la Fed. El miércoles, los responsables del banco central elevaron su proyección de tasa de interés para fin de año, indicando que anticipan un incremento antes de que termine 2026.
El nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, ha manifestado su intención de reducir la cantidad de información que el banco central comunica sobre sus decisiones. Se esperaba que reservara sus proyecciones, y de hecho, de los 19 participantes en la reunión de dos días, uno optó por no compartir sus datos. La declaración del miércoles fue más breve de lo habitual y eliminó la orientación futura sobre la trayectoria de la tasa de interés, un elemento que había sido constante en los últimos años.
La inflación en Estados Unidos se ubicó en 3.8% a 12 meses en abril, según el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), que es el indicador preferido por la Fed. Con un mercado laboral que se fortalece, aumenta la presión sobre los responsables de la política monetaria para que se concentren en el componente inflacionario del doble mandato del banco central, que incluye la estabilidad de precios y el pleno empleo.



