México busca soberanía espacial con centro de procesamiento de imágenes satelitales
El gobierno federal ha presentado el Programa Espacial Mexicano 2026-2030, que incluye la creación de un Centro Nacional de procesamiento y análisis de imágenes satelitales. Esta infraestructura tiene como objetivo aprovechar la información generada por una futura constelación de satélites mexicanos y convertirla en una herramienta clave para la toma de decisiones en áreas como medio ambiente, agricultura, seguridad nacional y protección civil.
La iniciativa se apoya en la constelación satelital Ixtli, desarrollada por especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El país busca generar, procesar y analizar sus propios datos espaciales para abordar fenómenos como el cambio climático, el monitoreo de ecosistemas y la gestión de riesgos.
Contexto global y desafíos
La apuesta responde a una tendencia internacional donde la infraestructura espacial y los datos derivados adquieren relevancia geopolítica. Para muchas naciones, contar con información propia es un componente estratégico de soberanía tecnológica y seguridad nacional. Sin embargo, el Programa Espacial Mexicano no detalla los recursos necesarios para concretar el proyecto. La Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), responsable de la estrategia, no ha precisado montos de inversión, calendarios ni especificaciones técnicas.
Inversión estimada
Fermín Romero, presidente de la Fundación Acercándote al Universo (FAU) y especialista en política espacial, estima que la inversión inicial en infraestructura y plataformas de procesamiento podría superar los 150 millones de pesos, con un costo operativo anual de 35 millones de pesos. Estas instalaciones funcionarían como pequeños centros de datos, recibiendo y procesando grandes volúmenes de información satelital diariamente.
“Esto nos llevaría al procesamiento y almacenamiento de imágenes de alta resolución, generar algoritmos para análisis geoespacial y sumar capacidades de inteligencia artificial para seguridad nacional, transportes y medio ambiente”, explicó Romero.
Dependencia actual
Actualmente, México gasta 172 millones de pesos anuales en la compra de imágenes satelitales a empresas privadas de Estados Unidos, Francia y otros países, según la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). Más de 50 instituciones gubernamentales, como la Comisión Nacional Forestal (Conafor), el Inegi y la Semarnat, utilizan estas imágenes para sus operaciones.
El ingeniero aeroespacial Roberto Briano señaló que, en ocasiones, las imágenes proporcionadas por compañías estadounidenses llegan editadas o no se comparten si se consideran información sensible para su país. Esto cobra relevancia en el contexto de la administración de Donald Trump, que ha intensificado acciones contra los cárteles de la droga, involucrando el uso estratégico de información e inteligencia.
Infraestructura existente
Para materializar el centro, el gobierno podría aprovechar infraestructura ya existente, como las estaciones terrenas de Iztapalapa y Hermosillo, que forman parte de la constelación Mexsat, operada por Financiera para el Bienestar. “Ambas fungen como centros gemelos de control y transmisión bidireccional para operar satélites mexicanos como el Morelos 3”, dijo Romero.
La creación del centro de imágenes satelitales podría ser clave para fortalecer la autonomía del país en el acceso y aprovechamiento de datos espaciales. Sin embargo, la iniciativa dependerá de que el gobierno acompañe la visión con una hoja de ruta clara, recursos suficientes y metas verificables para transformar la aspiración de soberanía tecnológica en una capacidad operativa real.



