El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, confirmó que la administración de Donald Trump no extenderá de inmediato el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) por otros 16 años. En su lugar, el acuerdo se mantendrá bajo un esquema de revisiones anuales que podría prolongar las negociaciones hasta 2036, según declaraciones a Bloomberg News.
Postura de Estados Unidos
Greer explicó que Washington considera que el T-MEC tiene “problemas importantes” que requieren cambios antes de una renovación a largo plazo. “Creemos que existen problemas importantes”, afirmó, señalando que se necesitan ajustes para corregir desequilibrios en el acuerdo.
El tratado no desaparecerá, sino que permanecerá vigente durante los próximos 10 años, salvo que alguno de los tres países decida retirarse. Quedará sujeto al artículo 34.7 del propio acuerdo, que contempla revisiones periódicas mientras los socios buscan consenso. Si no se alcanza un acuerdo, el T-MEC expiraría en 2036.
Impacto en las empresas
La decisión implica que las empresas de América del Norte enfrentarán una negociación casi permanente. Greer indicó que Washington busca modificar aspectos como reglas de origen más estrictas para limitar contenido chino en las cadenas de suministro, mayores requisitos para la producción automotriz regional y una alineación más estrecha de México y Canadá con las prioridades de seguridad económica de Estados Unidos.
La incertidumbre sobre el futuro del acuerdo podría afectar las inversiones y la planeación de las compañías que operan en la región, según analistas. El T-MEC, que entró en vigor en 2020, reemplazó al TLCAN y ha sido clave para el comercio norteamericano.



