La Embajada de Estados Unidos en México respondió a las acusaciones de que estaría "comprando" periodistas e influencers para promover narrativas favorables a sus intereses. En un comunicado, la representación diplomática afirmó mantener un "diálogo abierto" y una "comunicación constante" con diversos actores, incluyendo periodistas, analistas y creadores de contenido.
La polémica surgió durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, cuando el influencer oficialista Manuel Pedrero exhibió un mensaje de la Embajada que buscaba establecer contacto para colaborar en una iniciativa contra "falsas narrativas". Pedrero señaló que The Guardian documentó que el Departamento de Estado habría instruido a embajadas a comprar periodistas e influencers.
La Embajada subrayó que no solo conversa con quienes coinciden con sus puntos de vista, sino también con quienes tienen opiniones distintas, calificando esta práctica como propia de una democracia. Sheinbaum, por su parte, advirtió que, aunque la Embajada puede contactar a periodistas para compartir información, no debe influir en la política mexicana, y recordó que los embajadores deben actuar conforme al derecho internacional.



