El Gobierno de Estados Unidos acelera la aprobación de medicamentos y la concesión de subvenciones como parte de su estrategia interinstitucional para combatir el gusano barrenador del Nuevo Mundo, un parásito que amenaza al ganado bovino del país. Sin embargo, los recortes de personal y la escasez de una herramienta de prevención clave generan dudas sobre la eficacia de la respuesta.
Impacto económico y precios de la carne
Un brote generalizado de la plaga podría representar una amenaza de miles de millones de dólares para la industria cárnica, ya afectada por una prolongada sequía. Los precios de la carne de vacuno se encuentran cerca de máximos históricos, lo que incrementa la ansiedad económica de los estadounidenses a medida que se acercan las elecciones legislativas de noviembre, donde el Partido Republicano del presidente Donald Trump buscará mantener su control del Congreso.
Preparativos del USDA
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) ha trabajado desde principios del año pasado con empresas de salud animal, funcionarios estatales de ganadería, grupos de agricultores y otras agencias federales para prepararse ante una posible incursión del gusano barrenador. No obstante, la agencia opera con un 25% menos de expertos en salud animal que al inicio del segundo mandato de Trump, luego de que cientos aceptaron un programa de incentivos para reducir la plantilla federal.
La preparación ha incluido la aceleración de tratamientos contra el gusano barrenador para animales de granja y mascotas, la creación de una reserva de esos tratamientos en Texas y el envío de personal de refuerzo a zonas donde se han confirmado casos. La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, declaró el lunes en una rueda de prensa en Kerrville, Texas, que el USDA distribuirá 100 millones de dólares en fondos antes de lo previsto para nuevas tecnologías contra la plaga.
Rollins informó el miércoles ante la Comisión de Agricultura del Senado que la agencia cuenta con más de 100 empleados trabajando a tiempo completo en la lucha contra el gusano barrenador. Hasta la fecha, el USDA ha confirmado siete casos en Texas y Nuevo México, afectando a cinco vacas, una cabra y un perro.
Críticas de ganaderos
Algunos ganaderos de Texas critican la respuesta del USDA. Susan Storey, de 62 años, ganadera del condado de La Salle, señaló que las comunicaciones públicas de la agencia son insuficientes para calmar sus preocupaciones sobre la propagación de la plaga. "Solo queremos que se tomen más medidas", añadió.
Escasez de moscas estériles
El USDA enfrenta una escasez de una herramienta clave: moscas macho estériles que se cruzan con las hembras para detener la reproducción. La agencia construye una instalación en Texas para producir más moscas estériles, pero no se espera que funcione hasta finales de 2027. Actualmente, se despliegan 100 millones de moscas estériles producidas semanalmente en una planta de Panamá, pero se necesitan muchos millones más para hacer frente a la plaga. Scott Hutchins, subsecretario de Investigación del USDA, indicó en la rueda de prensa del lunes: "No tenemos suficientes (moscas) para llevar a cabo la campaña completa, pero sí tenemos suficientes para gestionar el crecimiento de su desarrollo en Texas".



