La NASA anunció el martes la suspensión de su proyecto Gateway, una estación espacial planeada para la órbita lunar, para centrar sus esfuerzos en el desarrollo de una base permanente en la superficie de la Luna. La decisión, comunicada por el director de la agencia, Jared Isaacman, representa un cambio estratégico en la exploración espacial estadounidense.
Según el comunicado, la agencia busca concentrar recursos en infraestructura que permita operaciones sostenidas en la Luna, con el objetivo final de servir como plataforma para futuras misiones tripuladas a Marte. "La agencia tiene la intención de pausar Gateway en su forma actual y cambiar el foco hacia infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie lunar", declaró Isaacman.
El programa Artemis, que busca el regreso de astronautas a la Luna, continúa como prioridad. La misión Artemis II, prevista para 2026, enviará una tripulación a orbitar la Luna sin alunizar, mientras que Artemis III, programada para 2027, llevará astronautas a la superficie lunar por primera vez desde el Apolo 17 en 1972. La NASA ha señalado que los retrasos en el cronograma se deben a la necesidad de garantizar la seguridad de los astronautas, con pruebas exhaustivas en los sistemas de propulsión del cohete SLS y la cápsula Orión.
Mientras tanto, China avanza en su programa lunar con planes de instalar una base en el polo sur de la Luna hacia 2030, y Rusia busca mantener presencia en proyectos de exploración conjunta. La NASA enfatiza que el regreso a la Luna no será un evento aislado, sino el inicio de una exploración sostenida, con el objetivo de establecer infraestructura permanente para vivir y trabajar en el satélite, aprovechar sus recursos y desarrollar tecnologías clave para el espacio profundo.



