Un tribunal de apelaciones de Estados Unidos extendió la suspensión de un fallo que había declarado ilegal el arancel global del 10% impuesto por el presidente Donald Trump, lo que permite al gobierno aplicar el gravamen mientras se desarrolla su impugnación legal.
La decisión judicial representa un alivio para la estrategia económica de la Casa Blanca, que había visto amenazada una de sus políticas emblemáticas.
Contexto del arancel global
Trump impuso la tarifa aduanera temporal del 10% en febrero, poco después de que la Corte Suprema anulara la gran mayoría de sus aranceles generales. Aquella decisión de la Corte Suprema supuso un revés para el mandatario, que había convertido esos gravámenes en un emblema de la política económica de su segundo mandato.
Proceso judicial
En mayo, el Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos prohibió que los aranceles se aplicaran a un pequeño grupo de demandantes, lo que llevó al gobierno de Trump a presentar un recurso. Desde entonces, el Tribunal de Apelaciones del Circuito Federal de Estados Unidos concedió una suspensión temporal de la orden del Tribunal de Comercio, la cual extendió el jueves.
Al anunciar su decisión, el tribunal de apelaciones señaló que "el gobierno federal ha demostrado suficientemente que probablemente tendrá éxito sobre el fondo del asunto", entre otros factores.
Vigencia del gravamen
El gravamen del 10%, impuesto en virtud de la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, está previsto que expire a finales de julio, a menos que el Congreso lo prorrogue. El gobierno de Trump ha iniciado gestiones para implementar para esa fecha nuevos aranceles más duraderos.
Esta medida arancelaria ha generado controversia tanto a nivel nacional como internacional, con críticas de sectores empresariales y socios comerciales que consideran que afecta el libre comercio y aumenta los costos para los consumidores.



