El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazó este viernes la versión iraní del plan de paz, acusando a Teherán de tergiversar los acuerdos alcanzados y de presentar demandas que calificó como "excesivas e inaceptables". A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que los términos divulgados por Irán "no tienen relación con la verdad" y que "NO TIENEN NADA que ver con los términos que se acordaron por escrito".
Declaraciones de Trump contra Irán
El mandatario estadounidense calificó a los negociadores iraníes como "personas muy deshonrosas a la hora de negociar" y les advirtió públicamente que "pongan sus cosas en orden". Trump dejó claro que no aceptará condiciones que, según él, distorsionan lo que realmente se negoció. Su mensaje busca desacreditar la narrativa iraní y reafirmar que Estados Unidos no ha cedido en aspectos clave, especialmente en lo relacionado con el programa nuclear de Irán. El presidente insiste en que existe un acuerdo en el que Irán no tendría armas nucleares, aunque Teherán rechaza esa afirmación.
La versión iraní del acuerdo
La agencia oficial iraní IRNA difundió un borrador que, según Teherán, mantiene intacto el programa nuclear del país, sin compromisos adicionales sobre la construcción de una bomba nuclear, el enriquecimiento de uranio o la entrega de material nuclear a Estados Unidos. Además, el borrador presentado por Irán incluye exigencias de gran alcance, entre las que se destacan:
- Presionar a Israel para poner fin a la guerra en Líbano.
- Liberar 24.000 millones de dólares de fondos congelados.
- Pagar 300.000 millones de dólares como un "fondo de inversión" destinado a reparaciones de guerra.
- Levantar el bloqueo naval impuesto por Washington.
- Eliminar todas las sanciones.
- Aceptar el control iraní sobre el estratégico estrecho de Ormuz.
Solo bajo estas condiciones, Irán estaría dispuesto a firmar el acuerdo. Teherán intenta posicionarse como un actor que exige compensaciones económicas y estratégicas para aceptar cualquier compromiso, lo que complica la posibilidad de alcanzar un consenso real.
Demandas consideradas inaceptables
Las demandas iraníes son vistas en Washington como excesivas e inaceptables. La liberación de fondos congelados y el levantamiento de sanciones son temas especialmente sensibles, pues representan un alivio económico significativo para Irán, pero al mismo tiempo implican un cambio radical en la política de presión que Estados Unidos ha mantenido durante años. La situación actual complica aún más las negociaciones y aumenta la tensión entre ambos países.



